jueves, 28 de febrero de 2013

Terremotos, temblores, sismos y seísmos


Hoy hace tres años y un día que un fuerte terremoto causo graves pérdidas humanas y materiales en Chile. Como sabéis yo vivo en España, pero justo ese 27 de febrero de 2010 me pilló en Chile. Casi todos los blogueros chilenos o que estaban en Chile ya narraron su experiencia los días posteriores. Yo no tenía blog por entonces, así que me resarciré hoy. Sin embargo primero vamos a revisar algunos términos relacionados con este tipo de catástrofe natural.
Iglesia dañada en el terremoto de 2010

Empecemos por el término terremoto. Según la RAE terremoto es una "sacudida del terreno, ocasionada por fuerzas que actúan en lo interior del globo." Sin embargo en Chile esta definición es incompleta. En un país sísmico, como es Chile, se hace necesario distinguir si la sacudida del terreno fue leve o grave. Por ello sólo se refieren a terremoto cuando el movimiento tiene cierta magnitud. Según mi familia chilena, cuando alcanza grado 7 en la escala Richter (yo juraría que años atrás me dijeron grado 6, pero la memoria es frágil, así que daré por hecho que yo entendí mal). Por debajo de ese nivel lo llaman temblor.

En España no hacemos tal distinción, pues aquí no suelen ocurrir este tipo de catástrofes, aunque tenemos reciente la tragedia de Lorca, a pesar de la baja magnitud del temblor, y en 1755 el terremoto de Lisboa dejó la escoba, como dicen los chilenos.

Por eso a mi mujer le cause mucha hilaridad cuando escucha o lee noticias como esta:
Nuevo terremoto en la provincia de AlmeríaRegistrado un seísmo de 2,9 grados en la escala de Richter con epicentro en María

Cuando hablamos con la familia chilena por Skype se lo cuenta y se parten de risa todos. "Terremoto de 2,9 grados Richter, ¡qué graciosos estos españoles!"

Otro término que se usa para hablar de estos temblores o terremotos es sismo o seísmo, curiosamente se usa sismo en Latinoamérica y seísmo en España. Ambas son válidas y aceptadas por la RAE. La globalización nos ayuda a descubrir estos matices de la lengua. La web está plagada de preguntas sobre cuál de los dos términos es correcto a raíz del terremoto de Haití.

Seísmo es más cercano al término griego que originó la palabra. Sin embargo sus derivados son sismología o sismógrafo, no seismología ni seismógrafo. No conozco la razón, pero probablemente ello originó que se empezase a utilizar el término sismo en lugar de seísmo. No obstante, he encontrado bibliografía con el término seismología, como Seismología: Último terremotos del Perú (1917) de Andrés Rosales Valencia.

Aclarados estos términos voy con mi anécdota personal.

El 26 de febrero de 2010 me encontraba en Chile, en la casa de mi mujer (entonces polola) de Papudo. Era mi quinto viaje a Chile y paradójicamente nunca había sentido el más mínimo temblor. Desde el primer viaje me habían advertido de este fenómeno y tenían ganas de ver cómo reaccionaba. Hubo un par de temblores leves en mis anteriores visitas, pero justo estaba paseando y no me percaté. Cuando regresaba a casa mis suegros nos preguntaban a Claudia y a mí "¿lo sintieron?¿lo sintieron? ¡tembló!". Nuestra respuesta era negativa.

Por eso empecé a bromear con ellos, les decía que eso de los temblores eran inventos suyos para asustarme, que la tierra es firme y nunca tiembla. En mi primer viaje, antes de irme mi suegro me lanzó una maldición, "ya vas a sentir un temblor fuerte y te voy a ver corriendo". Mi segundo viaje fue para su funeral, unos meses después.

Los viajes se fueron sucediendo y la tierra dejaba de temblar. Me recibían en el aeropuerto con frases tipo "ha estado temblando de seguido, esta vez sí los vas a sentir". Y nada. Aunque si os soy sincero, cada vez que hablamos con Chile y preguntamos por los temblores siempre nos contestan que últimamente ha temblado muy a menudo y fuerte.

Siempre me iba "invicto" de Chile. Hasta el año 2010.

Era 26 de febrero, y el tema salía constantemente. ¿Cómo es posible que Pedro no haya sentido un temblor aun? Y yo dele que dele, "que no me asustan, que son inventos suyos para asustarme". Uno de los primos de Papudo, el primo Franklin, es parte del cuerpo de bomberos. Aprovecho para advertir a los lectores españoles que los bomberos en Chile son voluntarios y no cobran, y es normal verlos por las calles pidiendo aportaciones para mejorar sus instalaciones y equipamiento.

Franklin es una de las personas a las que tengo en más alta estima. Es inteligente, responsable, sensato, generoso y considerado con los demás. No me extrañaría verlo como alcalde de Papudo en unos años si él quisiera. Ese año estaba lesionado y andaba con el apoyo de una muleta.

Pero me estoy desviando del tema. Ese día 26 sufrí un fuerte dolor de cabeza. Me ocurre de vez en cuando. Así que fui a acostarme en la tarde. La casa de mi mujer se compone de dos edificaciones, una casa firme de 3 dormitorios que milagrosamente daban cabida hasta a 14 personas la noche del 25, y una modesta casa antigua de madera con cocina, dormitorio y baño. Mi mujer y yo nos alojábamos en la casita de madera por eso de tener algo de privacidad.

Me levanté para tomar once y poco después nos acomodamos para ver el festival de Viña. Todo un acontecimiento en Chile que a mí me parece muy fome (aburrido), pero entiendo que es algo cultural y allí les apasiona. A cualquier latinoamericano le parecerá igualmente aburrido el festival de Eurovisión, y aquí tiene su público...

Justo esa noche varios visitantes partieron a Santiago. En la casa principal se quedaron mi suegra, tres tías, mi cuñada y una prima.

En la Quinta Vergara actuaron La Noche y luego Ricardo Arjona. Las Gavotas y Antorchas se repartían a gusto del monstruo (el público del Festival). Yo creo que le dieron una de cada hasta al que vendía las entradas. Cuanta generosidad.

Me fui a acostar, no estaba disfrutando la velada. Sin embargo, con la siesta que me había echado no tenía sueño, así que como dice un amigo mío me quedé "comiendo techo". A la una o dos de la madrugada se acostó mi mujer y con ese súper poder que tiene ella, a los dos minutos estaba roncando. Yo seguí en mi mundo, esperando que viniese a visitarme Morfeo.

Y pasadas las tres de la mañana el suelo empezó a moverse. ¡Por fin sentía un temblor! Estaba tan contento que saqué a mi mujer de su profundo sueño. "Claudia, ¡un temblor! ¡por fin!" Ella se quedó quieta un segundo. "¡Temblor no! ¡terremoto! ¡¡Corre!!"

A partir de ese momento mis recuerdos son confusos. Voy a narrar lo que quedó en mi memoria. Lo que más me llamó la atención fue el ruido. La casa de madera crujía sin cesar y los vasos y demás cachureo (objetos varios) sonaban unos al chocar unos con otros. No acerté a ponerme las gafas (lentes) y no sentía que el suelo se moviese tanto (gracias quizá a que no veía un pimiento y me costaba ver los objetos). Nos ubicamos debajo del marco de la puerta. En la casa principal estaban el resto de mujeres. Mi suegra gritaba que no nos moviésemos y mi cuñada que fuésemos con ellas. O al revés, no lo recuerdo bien.

Regla número uno de los terremotos, no salir corriendo hasta que el movimiento cesa. Yo me dejaba llevar por mi mujer. El sonido era brutal, ¿aguantaría la casa? A freír espárragos la regla. Salimos corriendo hacia la otra casa, unos 10 metros y 15 ó 20 peldaños de una escalera de madera hasta llegar al edificio principal. Será por la tensión o por la ceguera, pero me pareció fácil correr en un terremoto.

No me pregunten cómo pero 7 mujeres y yo nos abrazamos debajo de la puerta. Cuando el temblor empezaba a ser más débil mi suegra empezó a gritar "una toalla, una toalla". Lo que nos faltaba, ahora mi suegra había perdido la cabeza. Seguía "una toalla, una toalla", mi mujer le contestó "¿para qué quieres una toalla?" y ella respondió "mira al Pedro". Efectivamente con las prisas no recordaba que estaba en calzoncillos. La toalla era para arroparme un poco. Ni sentía el frío.

Paró el terremoto y un par de minutos más tarde fuimos a rescatar de la casa de madera mis gafas y mi ropa. A los pocos minutos llegó el primo Franklin, sin su muleta pero con su walkie talkie. "¿Están todos bien? Estén tranquilos, la Armada ha descartado el riesgo de maremoto. Los carabineros están desalojando la costa, pero no existe ningún riesgo." Horas después conoceríamos el error y horror causado en otras zonas del país. Subió las escaleras, me miró sonriendo y me dijo "Pedro, esto es un terremoto."

No sentí miedo, o mejor dicho no conscientemente. Durante los siguientes minutos, sentado, mi pierna no paraba de temblar, como un tic nervioso. Y yo me sentía tranquilo, no entendía si mi cerebro ordenaba a la pierna parar por qué ésta seguía arriba y abajo.

Ya no pudimos dormir más, a pesar de que no había electricidad la luna llena iluminaba todo. Mientras nosotros estábamos seguros, desconectados y sin saber qué estaba pasando, en España las noticias avisaban del terrible terremoto y posterior maremoto que estaba asolando Chile y mi madre intentaba contactar con nosotros desesperadamente.

No fue hasta horas más tarde que volvimos a tener conexión con el mundo, saber que nadie de los nuestros estaba herido, aunque hubiesen sufrido daños materiales, y pudimos tranquilizar un poco a mi madre. Un poco porque en los días siguiente hubo una jornada en la que no hablamos ya se temió lo peor.

Nuestros planes pasaban por ir el día 28 a La Serena a disfrutar unos días en esa zona. Evidentemente cancelamos el viaje, pero estábamos contentos y agradecidos de no haber sufrido ningún daño. En los primeros días de marzo regresamos a Santiago y vimos que los daños allí eran más considerables. Contactamos con Iberia para confirmar si podríamos volver a España según lo previsto y finalmente volamos en un aeropuerto en circunstancias. Hay que reconocer el esfuerzo de los profesionales chilenos para improvisar soluciones efectivas en circunstancias tan difíciles.
Panel informativo improvisado en el Aeropuerto de Santiago
¿Dónde estabas tú el 27 de febrero de 2010? ¿Quieres compartir tu historia?

6 comentarios:

  1. Yo ese 27 estaba en mi casa durmiendo. Mi hermana mayor tenía una junta en el patio de mi casa pero yo tenía mucho sueño y a eso de las 12 me fuí a dormir.
    De pronto uno de mis hermanos me despierta y me dice que está temblando fuerte, yo atontado por el sueño me puse los pantalones y fui el último en bajar (Mi casa es de dos pisos, yo vivo con mis dos hermanos en el segundo, mi mamá con mis dos hermanas en el primero)
    Lo único que pude ver fue ver la lampara del comedor girando como loca y me quedé sentado en la escalera, y escuchaba la tierra y las cosas moverse en la cocina, una fuente se cayó.
    Mis dos hermanos mayores atinaron a ver a mi mamá que apenas se puede mover y mis otros dos hermanos a la puerta. Mi hermana que tenía la junta quedaban dos de sus amigos, uno de ellos era de Concepción y jamás en su vida había vivido uno (Porque vivió harto tiempo en España) y andaba vuelto loco por el hecho de que no sabía nada de su familia que estaba en un alto piso de un edificio en Conce.
    El otro amigo de mi hermana tomó el Ron y se quedó en la puerta, fue lo primero que hizo (Creo que este heróico acto de salvar alguna bebida alcohólica fue repetido varias veces en las zonas afectadas, por lo que me he enterado)
    Creo que eso es lo que más recuerdo del terremoto, cosas rotas en la cocina, un poco descuadrada la ampliación y la piscina que se vació entera en el patio.

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    1. "heróico acto de salvar alguna bebida alcohólica". Me encanta. Otros muchos salvarían la televisión. Gracias por compartir tu historia con nosotros.

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    2. jajajaja había leído y escuchado muchas historias pero nada de gente salvando alcohol jajaja!

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    3. Jajajajaja yo si que oí varias de esas, entre ellos mi hermano que vive en Valparaíso fue salvar su tv y una q otra botella del mismo armario ( yo lo viví desde Barcelona intentando llamar y llamar) ( que angustia)

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  2. Yo estaba durmiendo... era un día de festival de Viña que no me interesaba ver. Estaba de visita en mi casa una tía y una abuela y ellas dormían en mi pieza, por lo tanto yo estaba abajo en una habitación que se usaba como oficina. Estaban todos durmiendo menos mi hermano mayor que jugaba wii. Me desperté con los ruidos, unos 15 segundos antes del temblor quizás. Nunca me altero con los temblores, y con este nunca perdí la calma la verdad, sentía que temblaba y veo que ya con los segundos y la intensidad aumentando un televisor grande que había en esa habitación empieza a "caminar" desde la mesa directo al piso, corrí a afirmarlo cuando veo que en un mueble que estaba detrás de donde yo dormía (en un sofá cama) habían dos figuras de moais de 30 cm en altura también "caminando" al suelo, corrí a empujarlos para atrás cuando veo que el televisor sigue obstinado al suicidio, cuando ya se corta la luz, me pongo debajo del marco de la puerta y siento polvo y que caía polvo de cemento o algo así como un poco de la pared. Cuando escucho a mi mamá bajando del segundo piso, le grito que se vaya a la pieza, pensando... claro... el lugar más inseguro para estar es en la escalera y mi mamá no pudo contener el instinto maternal y pensar que yo me estaba cuidando bastante bien solo. Se devolvió arriba no sé como y cuando ya todo terminó vi que el único daño material fue una botella de vino que cayó en el living. El resto del alcohol, unos whiskys que mi papá guarda hace un par de décadas ya, estaban intactos. En mi pieza cayó un mueble y muchos de mis libros y un televisor quedó con la pantalla hacia abajo pero no hubo más daños materiales de ese tipo. La pared de la escalera que da al segundo piso tuvo una fisura más o menos grande que fue lo único que me asustó y que recién hace un poco tiempo se reparó. Yo por unos segundos pensaba que con un poco más de tiempo la casa se venía abajo pero no pasó nada.

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    1. Gracias por compartir ti historia Felipe, he escuchado en muchas ocasiones que cuando vienen un temblor fuerte lo primero que se va a salvar, casi por encima de la propia vida, es el televisor. Somos sus esclavos :)
      Un abrazo,
      Pedro

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