miércoles, 29 de mayo de 2013

Siútico

Hace algunos meses me pedían que investigase el origen de la palabra siútica, que por cierto es una palabra muy siútica. Por unas cosas u otras no me había puesto a ello, pero ya era hora de saldar esa cuenta pendiente. Y según me pongo a ello me pregunto si no era una “trampa” por su dificultad.



Siútico es un chilenismo que se usa cuando algo a alguien presume de elegante, especialmente cuando esa elegancia es de una clase social más alta que la que le corresponde. Es decir, tiene un toque despectivo que se burla de quien quiere aparentar más de lo que realmente es, lo que algunos llaman ahora un wannabe (por el inglés wanna be, querer ser). Lo cierto es que no recuerdo haber usado este término y la única vez que recuerdo haberlo escuchado fue en la película “Chile puede” cuando un periodista entra en antena por conexión telefónica y trata de sacar unas declaraciones de una chica sin que esta sepa que está en el aire. Él se pone serio, profundo, sentimental, para sacar las declaraciones más personales de la chica que, sorprendida por su cambio de actitud, le contesta que se está poniendo siútico.

Zorobabel Rodríguez, en su Diccionario de chilenismos (1875) lo asemeja al término cursi:
Caprichosa voz, aunque no tanto que hasta cierto punto no refleje en sus sonidos silbosos i estructura ridicula, la risible catadura de los pajarracos que con ella designamos; que son los mismos que en Madrid llaman cursis: la jente cursi : es una cursi, un cursi, etc.

La primera aparición del término que he encontrado data del 7 de abril de 1860 en La Semana: revista noticiosa, literaria i científica, redactada por los hermanos Justo y Juan Domingo Arteaga Alemparte:
Si queremos lo positivo, lo mas pronto i bueno en este mundo pecador, es preciso sacarle el quilo al vicio, i para esto es necesario trabajar. ¿Me entienden ustedes? ¡Caballeros! El siútico deja de serlo, cuando mejora su traza, cuando cambia su tipo, que es puramente transitorio; i para esto es necesario trabajar, no en tareas manuales, que son pesadas i duras; ni en faenas serviles, que son indignas de nuestras aspiraciones; en algo mas grande i de pronto lucro

Y en 1862 Vicuña Mackenna, describe una anécdota Historia de los diez años de la administracion de Don Manuel Montt, Volumen 4, cuando un espía es apresado cuando iba a cortejar a una muchacha a su casa, donde estaban reunidos sus enemigos:
(…) no paró en esto la mala ventura de aquel enamorado siútico, que elejia la mitad del dia para sus cortejos(…)

El origen del término es muy discutido y los lingüistas no se han puesto de acuerdo. La versión más extendida lo atribuye al inglés suit, que significa traje, y se pronuncia más o menos “siut”, por lo que se referiría a los que se ponen un traje por apariencias. Según la revista Paula (junio de 1991) el autor de esta versión sería Enrique Campos Menéndez.

Otra versión la sugiere Manuel Antonio Román en Diccionario de Chilenismos y de otras voces y locuciones viciosas (1901):

Siútico, ca, adj. y ú. t. c. s. Véanse Pije y Pisiútico. —La etimología, según nuestra opinión, es el castellano escéptico, y no parezca atrevimiento el afirmarlo. En aquellos tiempos de fe pura y sincera, en que todo lo que iba contra la religión era objeto de escándalo y de horror; cuando al .simple muchacho que se propasaba en sus dichos lo llamaban filósofo ; cuando se miraban con recelo y desconfianza
todos los libros profanos, era natural que la palabra escéptico fuera para los buenos creyentes un término de los más despectivos. Ahora bien, los escépticos de entonces eran generalmente los futrecitos que habían ido a pasear a París y que junto con el vestido de moda, traían en el alma las ideas volterianas, el ateísmo o por lo menos la duda religiosa. La elegancia del traje y la pobreza en ideas religiosas era pues lo que caracterizaba a aquellos escépticos, y por eso su nombre pasó a ser sobrenombre o apodo, y, como sucede muchas veces con esta clase de palabras, se le dio forma vulgar o plebeya. Escéptico, impronunciable para el pueblo, tuvo que ser eséutico, después esiútico, y, finalmente, siútico. Así, a un sacerdote ecuatoriano le oímos pronunciar, como familiar en él, farmaciútico en vez de farmacéutico, deúda por deuda. Y el chileno del pueblo ¿no dice también Beniuno por Benigno, liudo por leúdo, o por leudo, como pronuncian algunos españoles? En versos populares argentinos hemos visto también diuda y diudores por deuda y deudores. La pérdida de la primera e no ofrece dificultad, porque es corriente en Chile para muchos vocablos. (…)

Rodolfo Lenz coincide con Zorobabel Rodríguez y en su Diccionario etimológico (1905-1910) escribe:
Rodríguez cree que es formacion caprichosa. Soi de la misma opinion; talvez es un derivado de la interjeccion ps! con la terminacion útico, cp. piruliútico, literautico, i otras formaciones jocosas

Otra posibilidad sería que se refiere al personaje de Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, Marco Ciutti, que es su ayudante y que imita a su amo en modos y maneras. La versión del personaje de Zorrilla la sustenta en el discurso de aceptación en la Academia chilena de la lengua de Augusto Iglesias (1948) tal y como apunta el Boletín de la Academia Chilena correspondiente a la Real Española número 59(1970) en su página 150:
(…) el vocablo siútico fue inventado por José Victorino Lastarria en un discurso pronunciado en la Cámara de los Diputados: “En una ocasión –escribe Iglesias- cierto Diputado, adscrito al carro próspero de un rico pelucón, a quien servía de oportuno y eficaz acompañante en muy trasnochadas aventuras, sacólo de quicio por las ínfulas que se daba tratando de demostrar su amistad con el susodicho personaje. Mi padre que no era de buenas pulgas (está citando palabras escuchadas en Antofagasta a D. Washington Lastarria, hijo de José Victorino) interrumpió de súbito la charla y le dijo: Nadie creerá nunca las grandezas que cuenta su señoría, porque su señoría no es otra cosa que un ciútico.
Con este vocablo, expresado con intención peyorativa, mi padre no hizo otra cosa que adjetivizar, chilenizándolo, el nombre de Ciutti, el célebre criado de Don Juan Tenorio, de Zorrilla, que en la escena imita y busca hablar con el mismo énfasis que su señor. (…)"

El seseo hispanoamericano haría el resto para transformar ciútico en siútico. De esta versión me cuadran primero las fechas (Don Juan Tenorio fue publicado en 1844 y Lastarria fue diputado en varias ocasiones entre 1843 y 1885, y la primera vez que he encontrado el término en una publicación ha sido en 1860). Además me cuadra el significado del término con la personalidad del personaje de Zorrilla. Lo que no me cuadra es que si esto fue dicho públicamente en el parlamento chileno, no quede constancia escrita hasta que Iglesias menciona lo oído a su hijo, además de que mientras tanto otros lingüistas hubiesen investigado el origen del término sin dar con esta versión. Además, coincido con el profesor Rodolfo Oroz en que lo normal hubiese sido espetar al sujeto “no es otra cosa que un Ciutti” en lugar de “un ciútico”, como se dice de ser un Don Juan o un Quijote (y no un juánico o un quijótico).

Según un artículo de Alfonso Calderón, recopilado en el El mirlo burlón: diarios 2000-2002, Mariano Latorre atribuyó el origen del término a una corrupción de “preciosito” cuando se llama a un niño, e incluso Calderón se atrevió en 2001 a lanzar otra hipótesis, la derivación del italiano –en su dialecto de Milán- zoticona (mujer vulgar y ordinaria).

Tantas vueltas ha dado el término que en 2008 Óscar Contardo tituló su libro sobre la historia de clases sociales en Chile como “Siútico: arribismo, abajismo y vida social en Chile”. En su capítulo introductorio nos cuenta:
Historiadores, cronistas y escritores intentaron -sobre todo a fines del siglo XIX y en la primera mitad del XX- buscar una definición y un origen para una palabra que el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define como un adjetivo coloquial de uso en Bolivia y Chile "para una persona que presume de fina o elegante o que procura imitar en sus costumbres o modales a las clases más elevadas". Una definición sin etimología cierta, que hadado pie a una rica especulación difícilmente comprobable: que la habría inventado José Victorino Lastarria; que sería una derivación de una palabra quechua, o de una palabra inglesa (de suit, traje); que se origina en el apellido de un personaje del "Juan Tenorio" de Zorrilla, Ciutti, que se da aires de gran señor, o que es el producto fonético de los arrumacosa una guagua.
 (...)
Durante la primera mitad del siglo XX se definió, se describió, se debatió sobre ello como si se tratara de un asunto fundamental, como si a través del análisis del siútico pudiera llegarse a develar la interrogante que más inquietó a los cronistas de esa época: la pregunta sobre en qué consiste ser chileno. La lógica en este caso era de que había algo esencial o incluso biológico en la siutiquería. No se buscaban las respuestas en el entorno, ni en las transformaciones sociales de la vida urbana, o en las repercusiones que tendrían en Santiago las nuevas fortunas mineras del norte chico (y los nuevos ricos que suponían). Tampoco aparecían en la reflexión sobre el siútico los vínculos que tendría el fenómeno con el surgimiento de un nuevo grupo: el de los burócratas y profesionales.

Así pues, muchas teorías y pocas conclusiones. De todas las versiones yo me quedo con la mezcla de suit y escéptico para designar a los que venían de París con nuevos aires e ideas rompedoras para la sociedad de la época.
Te puede interesar:
Cuico y pituco



Si te gustó el artículo me puedes seguir en Facebook y Twitter

19 comentarios:

  1. MI querido Pedro, Yo vengo de Antofagasta y sí, se les llamaba siúticos a los obreros que usaban trajes para parecerse a los señores (ingleses o franceses que venian a trabajar en las salitreras) y aparentar ser de otra clase más elevada,siut por el traje, efectivamente, y la terminacion ico porque en chile se le baja el pelo ( denigra) poniendole esa terminacion. cuatico! Y creanlo o no la terminacion IKO viene del latin que significa "relativo a" es decir siutico o relativo a los trajes o a quienes llevan trajes... pitucos!! ;-) Saludos Carmen de Chile en Malaga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carmen (me peudes seguir llamando Pedrito si quieres, espero que no te haya asustado mi artículo sobre los diminutivos). No recordaba que fueras de Antofagasta, curiosamente ahora hay mucos españoles yendo allá a buscarse un futuro mejor, y tú en España... y Pellegrini rumbo a Manchester...

      Tú teoría va muy en línea con lo que sostienen muchos de los lingüistas, pero ten en cuenta que las salitreras de Antofagasta empezaron a funcionar en 1866 y para entonces ya se usaba la palabra siútico, así que el origen debe de venir de otra parte, aunque probablemente con el ismo fin, burlarse de los que se ponían traje para aparentar.

      Un abrazo,
      Pedrito :)

      Eliminar
    2. la palabra "cuático" también me suena súper siútica al oído. XD.

      Eliminar
  2. Muy útil tu explicación. Leí el término en Los detectives salvajes: "se había vuelto una siútica insoportable" y llegué aquí buscando el significado.

    Saludos!

    @pepiladel



    ResponderEliminar
  3. Hola, interesante... acabo de llegar a esta página porque tengo compañeras de oficina que son unas "siuticas" o como dicen los argentinos "son al pedo", yo creo que el termino se ha adaptado y mutado con el tiempo, lo siutico raya entre lo cuico y cursi en el fondo el tema es aparentar perder la naturalidad y soltura de lo original, espontáneo y humilde.

    Saludos desde Viña del Mar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenido al blog, y paciencia en la pega ;-)

      Eliminar
  4. Qué buen blog, siútico es precisamente una palabra que solo he escuchado en Chile, vivo en Colombia y cuando la digo la gente queda con cara de interrogante XD. Creo que hay un libro con el mismo nombre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Aelka, mil gracias por tu comentario. Efectivamente el señor Contardo escribió hace unos años con ese nombre. Un abrazo.

      Eliminar
  5. Había escuchado una teoría sobre extranjeros que usaban trajes de la marca "Suit & Co". La gente que vestía elegante terminaron siendo los siúticos.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No había escuchado la teoría, pero quién sabe, podría ser.

      Eliminar
  6. Estimado Pedro, muy interesante y entretenido tu análisis, yo había leído que la palabra la usó Lastarria para referirse a José Joaquín Vallejo, con quien tenía frecuentes disputas y que Vallejo habría llegado a su casa a hurgar en el Diccionario, sin encontrar el término. En la actualidad sin embargo yo creo que tiene un claro significado, siútico es "quien presume de lo que no es", lo que se grafica en el dicho `polular "te creís la muerte y tenís hasta piojos!", Saludos Óscar Olavarría Aqueveque, Abogado (DPISANI en www.foroclasico.com)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No había escuchado la anécdota. Gracias por compartirla.

      Eliminar
  7. Excelente su análisis y estudio, don Pedro.

    Y coincido con mi amigo Oscar Olavarría -¡Hola, Oscar!- puesto que oí la misma versión, que Vallejo llegó a su casa a buscar en el diccionario la palabrita.

    Le agrego más: hubo una época, casi a fines del siglo XIX y principios del XX, en que se criticaba en Chile "la invención de palabras nuevas, recogidas del vulgo". Al respecto, una crítica contenida en "Inamible", magnífico cuento con que Baldomero Lillo cierra su obra "Sub Sole".

    ResponderEliminar
  8. El origen de siutico mas propiamente tal esta en el Burlador de Sevilla. Marcos Ciutti, criado de don Juan , gustaba de vestir con las ropas de su señor y hacer caer a las incautas que creian que era el Tenorio. Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Viendo al Sr. F. Sánchez del programa City Tour de Canal 13 me dije: "este es un perfecto siútico!". Me puse a buscar el significado y llegué a su muy buen blog. Lo felicito Pedro.

    ResponderEliminar
  10. Gracias por darse el trabajo de escribir esta explicación ... siempre tuve la duda.

    ResponderEliminar
  11. Saludos desde Perú. Estoy leyendo «Paula» de Isabel Allende; el término a parece como un calificativo peyorativo para definir clases sociales. Felicitaciones por la página me ha dado muchas luces a mi duda.

    ResponderEliminar