sábado, 30 de agosto de 2014

El Quisco

Hoy El Quisco celebra los 58 años desde su fundación como comuna, y como hago de vez en cuando con distintos lugares de Chile le voy a brindar un pequeño homenaje revisando su toponimia e historia.
Playa de Hanga Roa por Jorgebarrios
El Quisco es una comuna situada en el litoral chileno. Es la localidad costera más cercana a Santiago. En coche se tardan poco más de dos horas. Para los madrileños sería el equivalente a Valencia, sólo que más cerca y de dimensiones mucho más reducidas. Tiene unos 15.000 habitantes.

El Quisco se compone de cuatro áreas claramente delimitadas: El Totoral en el interior, Isla Negra en su extremo sur, Punta de Tralca inmediatamente al norte de Isla negra y el núcleo urbano que da nombre a la comuna, El Quisco, en el norte.

El nombre de este pueblo siempre me pareció curioso y me preguntaba de donde vendría, un chileno me contestaría “obvio, poh, de que hay quiscos” y me quedaría igual, pues en España no existen los quiscos. He tenido que recurrir a internet para averiguar que el quisco es una especie de cactus, y que su nombre viene del quechua  khishka, espina. Consultando distintos diccionarios no me queda claro si en Chile se usaba el término quisca para decir espina, por metonimia se usó para cactus y luego se cambió al masculino, o si se usó quisca para espina y quisco por similitud para la planta y luego se confundieron quisca y quisco para referirse a la planta.
 
Quisco, imagen de Jason Hollinger
En la zona habitaron distintas culturas prehispánicas, los Bato, los Llolleo, los Aconcagua, los Picunches, Los Changos y por supuesto los Incas dejaron evidencias de su paso por El Quisco, pero entre que esto queda varios siglos atrás y que cuando los conquistadores españoles no estaban demasiado interesados en la conservación de patrimonio histórico (¡¡¡oroooo!!!, ¡¿dónde está el oroooo?!) no conocemos bien qué hechos relevantes ocurrieron antes del siglo XVI.

Hay una bella leyenda que transcurre en la época de la llegada de los españoles. He leído varias versiones pero el espíritu es el mismo. Los conquistadores habrían llegado buscando metales preciosos sin fortuna, y decidieron llevarse a las jóvenes indígenas como botín. La princesa de la tribu ordenó a todas que se suicidaran lanzándose al mar antes de caer en mano de los invasores y así lo hicieron. La princesa, la última en lanzarse dejó la huella de su pie marcada en una roca de El Quisco. Es huella aún puede verse hoy. Los investigadores no han determinado su origen aunque creen que es una demostración de la presencia de culturas prehispánicas en la zona.

En el año 1570 el gobernador de Chile otorga la Encomienda de El Quisco a Alonso de Córdoba como pago por sus servicios. Alonso de Córdoba llego a Chile con Pedro de Valdivia y fue regidor y alcalde de Santiago en diversas ocasiones. Alonso de Córdoba establece su casa en Huallilemu (bosque de robledal), pero luego se pasó a llamar El Totoral.

Como aficionado a las películas del recientemente oscarizado Hayao Miyazaki me imaginaba este lugar con un bosque con los totoros campando a sus anchas. 
Unos Totoros vistos en el Patio de Bellavista
Pero como dudaba que hubiese relación tendré que preguntar de nuevo por qué se llama así y el mismo chileno que me contestó antes me diría “ya poh que sois weón, porque había totoras”).

Y de nuevo me quedaría igual porque el concepto de totora no existe en España. Totora viene del quechua tutura y es una especie de junco o espadaña que crece en humedales de América Meridional.
Totora por Hugo.arg

Aprovechando que la zona costera estaba deshabitada los piratas aprovecharon para refugiarse durante sus incursiones en Chile. Drake, Cavendish y compañía pasaron por aquí, pero en líneas generales no hubo muchos sobresaltos por la zona. Se sabe por los trabajos de Ginés de Lillo en el siglo XVII que había pescadores en la zona de Isla Negra que trabajaban con permiso –previo pago- de los dueños de las tierras, aunque aún no se llamaba Isla Negra, sino Quebrada de Calbín por la aldea de Calvín de Asturias (contaba con 11 habitantes en 2006). El nombre de Isla Negra vendría mucho más adelante.

Durante la Guerra de Independencia por fin hubo algo reseñable. El último gobernador de Chile, Casimiro Marcó del Pont, debió de huir de Santiago en 1817 cuando su gobierno cayó. Se dirigió a San Antonio con la esperanza de escapar por mar pero el barco que lo había de recoger ya había partido. Se dirigió al norte con el objetivo de llegar a Valparaíso y se detuvo en El Totoral, enviando un inquilino para que fuese a averiguar la situación de Valparaíso. El inquilino informó a su jefe y éste a avisó a los argentinos para capturarlo. Así el 15 de febrero de 1817 el último gobernador de Chile fue apresado en El Totoral.
 
Casimiro Marcó del Pont
Marcó de Pont viajaba con una virgen que quedó en la iglesia de El Totoral.

Durante la independencia las tierras de El Quisco fueron subastadas en lotes y distintos terratenientes crearon sus fundos en la zona. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, como en todo el mundo, se empezó a poner de moda para el que se lo pudiese permitir ir a disfrutar de la playa. El Fundo del Yeso, que ocupaba el actual centro urbano de El Quisco empezó a urbanizarse aprovechando la cercanía a Santiago.

La Punta de Tralca (mapudungún, trueno) también empezó a ser destino frecuentado por los santiaguinos.

En 1937 Pablo Neruda visitó la quebrada de Calbín y decidió comprar y expandir una casa en la zona:
«El mar me pareció mas limpio que la tierra por eso me vine a vivir en la costa de mi patria entre las grandes espumas de Isla Negra.»Pablo Neruda

Por estas palabras del poeta se empezó a conocer el lugar como isla Negra en lugar de la Quebrada de Calbín. Entre 1938 y 1950 Neruda escribe su barco-casa de isla Negra el Canto General.

En los años 50 El Quisco tenía suficiente entidad e independencia para independizarse de Algarrobo. Isidoro Dubournais du Salaun, empresario minero, regidor de Algarrobo y vecino de El Quisco fue el principal impulsor de la fundación de El Quisco, que se completa el 30 de agosto de 1956.

La Punta de Tralca siguió creciendo, atrayendo a visitantes por su playa y sus roqueríos donde unos cuantos valientes o descuidados han perdido la vida, como nos recuerdan las diversas animitas que podemos encontrar.

Isla Negra convirtió El Quisco en lugar de artistas. Violeta Parra, Clara Solovera, Luis Hernández Parker, Pepo, José Perotti, José Balmes y Gracia Barros, entre otros pasaron parte de su vida en este lugar. La casa de Pablo Neruda es hoy un museo donde yacen tanto el poeta como su esposa Matilde.
Servidor en la Casa de Isla Negra cuando aún era joven (2006)
El Totoral mantiene sus tradiciones y atrae a peregrinos que quieren ver la figura de la virgen que dejó Marcó del Pont y aficionados a la artesanía.

El Quisco ha ido compaginando la pesca con el turismo como motores de su desarrollo hasta el día de hoy.

5 comentarios:

  1. Buenísimo. Gracias por saludar nuestros trozos de tierra e recordar su historia. He ido a Isla Negra 2 veces, preciosa casa. Cuando pequeños ibamos a veranear al Quisco, a El Tabo, Algarrobo. Ahora por estos lares jeje.

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  2. Hola Pedro. Gracias por tu blog. Interesante que un avecindado entregue información desde un punto de vista que permite ampliar conocimientos y fronteras. Además seguro servirá para los viajes que organizo en www.rutasdeldesierto.cl Lo seguiré leyendo. Saludos.

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    1. Gracias Ricardo, espero que te vaya bien con los viajes que organizas.

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  3. Muy interesante la información. Más quisiera saber, dónde estaría la huella de la princesa en la piedra. Muchas gracias!!

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