jueves, 27 de marzo de 2014

Osorno

Nunca en mi vida he pisado Osorno, y es una ciudad a la que le tengo cariño. La razón no es otra que juego al Football Manager, en el que el Provincial Osorno (en la vida real desaparecido y refundado recientemente) confió en mí y poco a poco logramos un equipo que consiguió ganar la liga y copa chilenas. En fin, una de esas tonterías de la vida que te hacen sentir simpatías por algo que no conoces. El caso es que hoy Osorno cumple 456 años desde su fundación y toca rendirle homenaje.

Osorno, por Manuel Cossu

El área donde se asienta Osorno estaba habitada por los huilliches, los mapuches del sur. De hecho existía una aldea llamada Chawrakawiñ (caví de la chaura). En 1553 Francisco de Villagra quería fundar una ciudad española aquí, y como chupamedias que era, la iba a nombrar como Santa María del Gaete en honor a la mujer del gobernador de Chile, Pedro de Valdivia. Pero Valdivia murió en manos de los mapuches y el proyecto se abandonó.

Como comentamos en otro artículo dedicado a Papudo, en 1557 García Hurtado de Mendoza llega a Chile para hacerse cargo de la gobernación, nombrado por su padre, el virrey de Perú,  tras el fallecimiento del gobernador que iba a sustituir a Valdivia y las disputas internas entre el ya mencionado Villagra y Aguirre, que acabó con los huesos de ambos en la cárcel. García ni siquiera se pararía a conocer Santiago e iría al sur a hacer la guerra.

En su viaje decide retomar en 1558 la fundación de la Villa de San Mateo Osorno.

Aquí tenemos que rebobinar más de un siglo, a 1445, cuando Juan II de Castilla (el padre de Isabel la Católica ) y su mano derecha Álvaro de Luna vencían a Alfonso V (tío de Fernando el Católico y primo de Juan) en la batalla de Olmedo. Bajo las filas de Álvaro de Luna lucha Gabriel Fernández Manrique. Resulta que en esa época existía el señorío de Osorno, que era un pueblo palentino de relativa importancia por su situación como cruce de caminos entre la Meseta y el Cantábrico y entre Burgos y León.

El titular del señorío veinte años atrás era Ruy López Dávalos, pero como apoyaba a los aragoneses y tuvo problemas con Álvaro de Luna fue desterrado. Resulta que Gabriel Fernández Manrique estaba casado con la hija de López Dávalos, por lo que Juan II decide darle el señorío y subirlo de categoría a condado. Pero surgió un problemilla y es que durante el destierro de Ruy López Dávalos otro noble había adquirido el señorío: Diego Gómez de Sandoval. Las cortes castellanas estudiaron su caso y decidieron que como la adquisición del señorío se había realizado ante las Cortes Aragonesas era nulo.  El hecho de que Gómez de Sandoval apoyase a los aragoneses en diversas ocasiones tampoco le ayudó.

En las siguientes décadas se mantuvo la disputa por el título de Conde de Osorno, pero acabó triunfando Gabriel Fernández Manrique. ¿Y qué importancia tiene esto para el Osorno chileno? Que Fernández Manrique era ascendiente del abuelo paterno de Hurtado de Mendoza, Pedro Fernández Manrique y Cabrera. El nombre lo elige como homenaje a su abuelo paterno, conde de Osorno. Si la disputa la hubiese ganado Gómez Sandoval quién sabe cómo se llamaría hoy Osorno.

La villa de San Mateo de Osorno no duró mucho. En 1602 los indígenas sitian la población y la acaban destruyendo. Durante dos siglos los huilliches dominan la zona y los españoles no se atreven a adentrarse en ella. A pesar de que en el siglo XVIII hay varias órdenes para repoblarlo (1723, 1744 y 1750) no hay hue… valor para enfrentarse al pueblo mapuche.

En 1789 los españoles y los huilliches firma un tratado de paz por el que los indígenas permiten a los españoles volver a tomar posesión de las ruinas de Osorno. No fue fácil encontrarlas, el bosque había fagocitado lo que quedaba de la ciudad. No fue hasta 1792 cuando se pudo empezar el trabajo de recuperar el asentamiento. Para Ambrosio O’Higgins Osorno era de vital importancia pues servía de nexo entre Valdivia y Chiloé y se trataba de una zona de excelente producción agrícola y ganadera, con lo que podía abastecerlas. En 1796 culmina la repoblación de Osorno.

Tras la independencia de Chile la población va menguando debido a que en la zona no progresa la colonización y el gobierno chileno apoya en 1845 la inmigración de colonos europeos para que ayuden a poblar la zona (y proteger el terreno frente a los indígenas). En los estados alemanes se vive una situación política tensa que provoca que algunos ciudadanos cultos decidan abandonar el país y venir a Chile.

Durante el siglo XIX, bajo la dirección de los colonos alemanes, la industria bovina florece y la zona, y con ella ciudad, prospera. Hoy en día cuenta con más de 150.000 habitantes.

Por la ciudad corren el río Rehue y el Damas, que en realidad es afluente del primero. Según el Diccionario Geográfico de la República de Chile (1899) de Francisco Solano Asta-Buruaga y Cienfuegos el origen del nombre del río Damas es que se parecía a otro río en la comuna de Imperial con ese nombre, y según el cronista Lovera, este río era «muy deleitable y cristalino, adornado de árboles por los dos lados de las riberas con tan agradable aspecto, que le pusieron por nombre el río de las Damas». Existe otro río Damas en Chillán del que Solano Asta-Buruaga dice “Toma el nombre de un hecho tradicional de los primeros tiempos por haberse refugiado en un bosque de sus márgenes unas señoras españolas que escaparon del cautiverio en que las tenían los indios”

La toponimia del río Rahue viene del mapudungun, ra –greda,barro - y we –lugar-, lugar donde hay barro.

En la cordillera de los Andes se impone un volcán que debe su nombre a la ciudad. El Osorno. Según el Diccionario de Asta-Baruaga tuvo varios nombres para los mapuches: Chodhueco, Hueñauca, Pirepillán, Puraílla, Purarrahue o Praruque.

Feliz cumpleaños, Osorno.

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