Mi primer viaje a Chile, hace nueve años ya fue para
coincidir con las Fiestas Patrias.
Fuimos con mi mujer a Papudo y allí descubrí estas fiestas. Uno de los días
fuimos al campo y me llamó la atención cómo
ella y mi cuñada se afanaban por volar un cometa, o volantín como le decían
ellas. Intentaron entusiasmarme pero no podía entender cómo les podía apasionar
algo que a mí dejó de interesarme en mi infancia. Desde mi cómoda posición
observé como lucharon contra y a favor del viento, como tiraban bruscamente del
cordel para que el volantín ascendiese (maniobra que ni entendí ni entiendo,
pero que de vez en cuando les funcionaba) y cómo me mostraban orgullosas que la
hacían volar.
| Volantines, foto de Yerson O |
