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miércoles, 28 de enero de 2015

Hipocorísticos chilenos

Hipocorísticos. Seguro que habéis leído el título y habréis dicho, hasta luego. Si sigues leyendo esto ya tienes mérito. Vaya nombrecito el de hipocorísticos. Si me preguntan en la calle qué son hace unos meses habría dicho que algún tipo de “bicho” que hay en la sangre “me han hecho un análisis de sangre y tengo alto el colesterol y los hipocorísticos”. O una antigua civilización mediterránea o una dinastía griega “las columnas pueden ser de estilo dórico, jónico e hipocorístico” o “los hipocorísticos invadieron Cartago en el siglo III a. de C. Pues no, resulta que los hipocorísticos son los diminutivos de los nombres propios de toda la vida. El Kiko, el Moncho, el Pepe o el Paco… Anda que el que le puso el nombre… seguro que es el mismo que puso profiterol a un dulce y dalsy a un medicamento (broma robada a alguien que lo publicó en Twitter). 

martes, 27 de noviembre de 2012

Nombres propios

Una de las curiosidades que me llaman la atención de Chile es la diferencia de popularidad de los nombres propio con respecto a España. Mi nombre, Pedro, está en desuso tanto en España como en Chile. Pero en Chile tiene una connotación especial, se considera un nombre "de campo". Mi mujer se llama Claudia. Ahora es un nombre muy popular en España -fue el séptimo más usado al inscribir a las niñas en 2010-, pero en mi generación no había apenas Claudias. En cambio en Chile ya nadie se lo pone a las guaguas.